Margen comercial y recargo: cómo distinguirlos al fijar precios
Comprueba por qué añadir un 25 % al coste no da un margen del 25 %, y cómo un descuento cambia la diferencia que deja cada venta.
· 4 min de lecturaDecir «quiero ganar un 25 %» deja una pregunta abierta: ¿un 25 % de lo que te cuesta el producto o de lo que cobras al venderlo? Ambas operaciones son válidas, pero producen precios distintos.
Dos porcentajes con bases diferentes
El margen sobre ventas divide la diferencia entre precio y coste por el precio. El recargo sobre coste divide esa diferencia por el coste. Puedes consultar esta distinción en AccountingCoach. Nuestra calculadora utiliza ambas etiquetas para evitar llamar margen a las dos cosas.
Supongamos un coste de 80 € y un precio de venta de 100 €, sin IVA. Quedan 20 € por unidad:
- Margen sobre ventas: 20 / 100 × 100 = 20 %.
- Recargo sobre coste: 20 / 80 × 100 = 25 %.
Introduce los dos importes en la calculadora de margen comercial para ver el desglose. Los porcentajes no se suman: describen la misma diferencia de 20 €.
Qué precio corresponde a un margen objetivo
Si el coste es positivo y el margen objetivo es menor del 100 %, puedes despejar el precio: precio = coste / (1 − margen / 100).
Con coste de 80 € y margen objetivo del 25 %, el precio teórico es 80 / 0,75 = 106,6666… €. Si necesitas alcanzar al menos ese porcentaje con un precio en céntimos, el siguiente céntimo es 106,67 €. La calculadora mostrará una diferencia de 26,67 €, margen de 25,0023 % y recargo de 33,3375 %.
En cambio, añadir al coste un recargo del 25 % da 80 × 1,25 = 100 €. El margen será el 20 %. La calculadora pide coste y precio; no tiene un campo de margen objetivo. La fórmula anterior permite obtener un precio y comprobarlo después en la herramienta.
Un descuento cambia el margen más de lo que parece
Partimos ahora de coste de 75 € y precio de 100 €: quedan 25 € por venta y el margen es del 25 %. Aplica un descuento del 10 % al precio, manteniendo el coste. Vendes a 90 €, quedan 15 € y el margen pasa al 16,6667 %.
El precio ha bajado 10 €, pero la diferencia por unidad ha pasado de 25 a 15 €: es un 40 % menor. Para obtener los mismos 250 € de diferencia bruta que dejaban diez ventas originales, necesitarías al menos 17 ventas a 90 €: 17 × 15 = 255 €. Con 16 ventas serían 240 €.
Esto no predice que el descuento vaya a generar ese volumen. Tampoco incorpora costes adicionales por atender más pedidos. Puedes fijar el precio original como escenario A y calcular el precio rebajado como B: el margen cambia en −8,3333 puntos porcentuales, no en «−8,3333 % de beneficio».
Un margen positivo no paga automáticamente todos los gastos
Si solo has introducido el coste del producto, todavía pueden faltar gastos de estructura u otros costes. Cambiar qué incluyes en el campo de coste cambia también el significado del resultado. Mantén el criterio entre escenarios.
El margen comercial y la contribución por unidad no son siempre equivalentes: esta última resta específicamente los costes variables. Para relacionarla con los costes fijos, pasa a la calculadora de punto de equilibrio y a su guía práctica.
Comprobaciones antes de interpretar el porcentaje
Revisa que precio y coste estén sin IVA, que el precio incluya el descuento que estudias y que no hayas duplicado gastos. Si el coste es cero, el recargo porcentual no está definido; si el precio es cero, tampoco lo está el margen. Un resultado negativo señala que vendes por debajo del coste introducido.
Los importes y escenarios son ejemplos propios, no recomendaciones de precios. La fuente se revisó el 9 de octubre de 2026. La herramienta no conoce tu demanda, fiscalidad ni contabilidad completa.