Rentabilidad acumulada y anualizada: cuánto has ganado realmente
Calcula el resultado de una compra y venta con comisiones y dividendos, distingue el retorno acumulado del anual y evita duplicar cobros.
· 6 min de lecturaComprar por 10.000 € y vender por 12.000 € no basta para conocer el resultado completo si has pagado comisiones o recibido dividendos. Antes de interpretar el porcentaje, prepara los desembolsos y los cobros de la misma operación.
Primero, calcula cuánto desembolsaste
Supongamos una compra de 10.000 € con 50 € de gastos. El desembolso inicial es 10.050 €. Esa será la base del porcentaje, porque es la cantidad que has dedicado a adquirir la posición.
Si compraste 100 acciones, utiliza el importe de las 100, no el precio de una sola acción. Si el justificante ya suma la comisión en el total cargado, separa precio y gastos o evita volver a añadirla. La calculadora de rentabilidad obtenida utiliza campos distintos para ambos conceptos.
Después, reúne los cobros y gastos de salida
Imagina que vendes toda la posición por 12.000 €, pagas 60 € de gastos de venta y durante la inversión has recibido 300 € de dividendos después de sus comisiones de cobro, pero antes de impuestos.
- Venta tras gastos: 12.000 − 60 = 11.940 €.
- Otros ingresos: 300 €.
- Cobros totales tras gastos de salida: 11.940 + 300 = 12.240 €.
- Ganancia tras los gastos introducidos: 12.240 − 10.050 = 2.190 €.
La rentabilidad acumulada es 2.190 / 10.050 × 100, aproximadamente 21,791 %. Describe el resultado de todo el periodo, sin indicar cuánto corresponde a cada año. Puedes reproducir este escenario con los valores iniciales de la calculadora.
La explicación de la CNMV sobre cotización y dividendos ayuda a distinguir esas fuentes de rendimiento. El ejemplo anterior es propio y utiliza importes totales de una operación completa.
Un 21 % en dos años no es un 10,5 % anual
Para aislar el efecto del plazo, imaginemos ahora una compra de 10.000 € y una venta de 12.100 € después de 24 meses, sin gastos ni ingresos intermedios.
La ganancia es 2.100 € y la rentabilidad acumulada, 21 %. La tasa anual equivalente es 10 %, porque:
10.000 × 1,10 × 1,10 = 12.100 €.
Dividir 21 entre dos daría 10,5 %, pero esa división ignora que el segundo año se capitaliza sobre una base mayor. La fórmula anualizada es [(12.100 / 10.000)^(12/24) − 1] × 100. No afirma que la operación haya ganado exactamente un 10 % en cada año: solo encuentra una tasa constante equivalente entre el principio y el final.
El glosario financiero de la CNMV describe el concepto de anualización. Para comprender la capitalización, también puedes consultar la guía de interés compuesto.
Una pérdida también puede expresarse como tasa anual
Si esos 10.000 € terminan en 8.100 € a los dos años, la pérdida es 1.900 €: −19 % acumulado. La equivalencia anual es −10 %, ya que 10.000 × 0,90 × 0,90 = 8.100.
Una subida del 20 % no compensa una caída previa del 20 %: 10.000 × 0,80 × 1,20 = 9.600. La rentabilidad utiliza la base de cada cambio. Por eso no conviene sumar porcentajes de distintos periodos sin tener en cuenta la capitalización.
Por qué importan las fechas de los dividendos
Recibir 300 € al comienzo y recibirlos al vender permite utilizar ese dinero en momentos distintos. La rentabilidad acumulada de esta herramienta puede sumar ambos importes, pero una tasa anual que represente los flujos necesita sus fechas.
Elige «Todos al final, junto con la venta» únicamente si esa fue la situación real. Para el primer ejemplo, si los 300 € llegaran todos junto con la venta al cumplir 24 meses, la anualizada equivalente sería aproximadamente 10,359 %. Si llegaron durante la inversión, la calculadora muestra Requiere fechas de cobro y conserva el acumulado del 21,791 %.
Una TIR con importes y fechas puede analizar ese calendario. Esta versión no calcula esa TIR ni supone que los dividendos se han reinvertido. Tampoco puedes añadir dividendos reinvertidos como dinero cobrado aparte si ya forman parte del valor de las acciones o participaciones vendidas: los contarías dos veces.
Revisa qué significa «tras gastos»
El resultado descuenta gastos de compra y venta y utiliza otros ingresos después de sus comisiones de cobro. No calcula impuestos ni reconstruye dividendos brutos desde un ingreso después de retención. Mantén un criterio coherente antes de comparar el resultado con un extracto o informe fiscal.
La herramienta tampoco resta inflación. Una ganancia nominal puede representar un aumento de poder adquisitivo menor. La guía de inflación y rentabilidad real explica esa distinción. Si la pregunta es cómo podría evolucionar una inversión futura con aportaciones, usa la calculadora de inversión.
Cómo comparar dos operaciones
Fija A y modifica los datos para calcular B. Comprueba la ganancia en euros, el porcentaje y la duración. Una operación pequeña puede tener mayor porcentaje y menor ganancia absoluta. Para tasas acumuladas, utiliza periodos comparables; una tasa anual equivalente ayuda a expresar el plazo, pero no iguala el riesgo, la liquidez ni los flujos de distintas inversiones.
Las compras periódicas, ventas parciales o gastos durante la inversión necesitan un calendario más completo. No los conviertas en una sola compra ficticia para forzar un resultado con esta herramienta.
Si pierdes todo el desembolso sin más gastos, el retorno es −100 %. Si además los gastos de salida hacen negativos los cobros netos, la pérdida puede superar ese porcentaje y no se muestra una anualizada de capitalización. La herramienta explica también los límites técnicos y el redondeo en su metodología.
Los escenarios son ejemplos propios y las fuentes se revisaron el 10 de octubre de 2026. La rentabilidad pasada describe lo ocurrido y no garantiza resultados futuros. El contenido tiene carácter informativo y no sustituye asesoramiento personalizado.